Mi primer premio no-fraudulento

Una de dos, o soy un artistazo o un auténtico desgraciado. La cuestión es que, como un cobarde resentido, el pasado sábado decidí ausentarme en la entrega de premios del 6è Concurs de Còmic de Nou Barris. Conociendo que los ganadores son avisados el mismo día de la entrega para que no se ausenten, había decidido que no asistiría a los actos a no ser que me llamasen. Y me llamaron, pero dos días antes. De modo que pensé: para asistir al karaoke manga y ver como otro se lleva un premio, mejor huir del fracaso (como mínimo físicamente).

Qué agradable sorpresa se lleva uno cuando, asumida su derrota, descubre que le han otorgado el tercer premio del concurso del que ya está renegando. Gracias a la llamada de Edgar Cantero (que a todo esto, se llevó el segundo premio por segundo año consecutivo) me enteré de que aún es posible obtener frutos con el esfuerzo limitado que caracteriza mi forma de trabajar.

Dado que no asistí a la ceremonia de inauguración de la “exposición” (me comentan que este año no nos han puesto ni marcos) debo haber quedado como un artistazo o un auténtico desgraciado. Bueno, Woody Allen no asiste nunca a la entrega de los Óscar. Vamos… que soy un desgraciado.

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