Gagarin vuelve a casa


Así era la cosa cuando nació

Amig@s, me siento rejuvenecer.

La felicidad me embarga al anunciaros lo que ya sabíais: mi egozine Gagarin está a punto de volver a la calle con la misma discreción con la que se fue. Y lo hace sin ningún tipo de vergüenza. Qué más da que se publique como número 4 cuando hace casi tres años que se dejó de hacer. Qué más da que siga siendo ese conjunto de fotocopias toscamente grapadas que se lee en veinte minutos. Qué más da que lo regale a diestro y siniestro perdiendo dinero en ello. Lo bonito es que sigue siendo el único lugar en el que uno puede publicar lo que le dé la gana sin preguntarse nada acerca de los resultados que saque de ello.

¿No es fantástico el mundo fanzinero? JEje. Los que tengáis el número 0 (el de la portada de aquí arriba) deseadme suerte, porque tenéis un ejemplar de una edición de 20 que os convendría conservar si tenéis fe en mi éxito venidero.

Ah, en este número publica mi admirado Guille Martínez-Vela, así que puede que alguna historieta de todo el fanzine os acabe gustando.

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