Calentitos, calentitos

YA tenemos Gagarin #5, lo que NO quiere decir que esté en las tiendas.

De todos modos, os enseño la portada, de la que se pueden extraer dos conclusiones rápidas:

1) “Qué fea es”. Sí, es cierto, pero como ya pasó con la portada del Gagarin #4, tampoco se aprecia cómo es realmente (“las lechuzas no son lechuzas”, que dirían en Twin Peaks)

2) “Es roja”. De modo que a partir de ahora podéis referiros a El inversor de Andersen como “el amarillo”, al Gagarin #4 como “el naranja” y al Gagarin #5 como “el rojo”.

Apreciaciones de portada aparte, debo decir que esta vez la copistería me ha sorprendido agradablemente y la vil fotocopia no ha hecho mucho destrozo al aspecto original de los cómics.

Intentaré que el sábado esté en alguna tienda.

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