Jerusalén. Cuaderno ilustrado de Palestina (parte 2)

Cuelgo 5 páginas más de mi cuaderno de viaje ilustrado de Palestina. Espero que lo disfrutéis.
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I upload 5 more pages of my illustrated travel sketchbook of Palestine. Enjoy it! (Again, sorry for not translating the additional notes at the end).

Jerusalem. Cuaderno de viaje ilustrado. Travel Sketchbook Palestine #6
Jerusalem is a holy city for a lot of people, so everyone wants to be there.
Christian Quarter (with Jesus Christ’s tomb) / Armenian Quarter / Muslim Quarter (with the Temple Mounth) / Jewish Quarter (with the Western Wall).

Damascus's Gate / Jewish settlers. Cuaderno de viaje ilustrado. Travel Sketchbook Palestine #7
We go in through the Damascus Gate, in the Muslim Quarter. This is probably the most beautiful entrance.
In the Muslim Quarter, Jewish settlers bought a house and entrenched themselves in with weapons.

Jewish settlers. Cuaderno de viaje ilustrado. Travel Sketchbook Palestine #8
I knew that Jewish settlers occupy Palestinian lands illegally. What surprises me is that they are so fanatic, that they want to win holy ground literally inch by inch.
Prison spotlight / Small playground / All entries with bars / Soldiers. All these in the middle of a district 100% muslim

The Western Wall. Cuaderno de viaje ilustrado. Travel Sketchbook Palestine #9
The Western Wall. The most sacred place of judaism, last vestige of the First Temple (10th century BCE)

Ultra-Orthodox Jews. Cuaderno de viaje ilustrado. Travel Sketchbook Palestine #10
In the Western Wall. Praying movement (quite ‘hip hop’)/ types of ultra-Orthodox Jews and their hats / rabbinic debates.

Notas sobre Jerusalén, los colonos judíos y los ultraortodoxos

La Ciudad Vieja de Jerusalén es un lugar fascinante que refleja la complejidad religiosa de la zona. Más allá de los grandes iconos religiosos, uno encuentra algo sagrado en cada esquina: la casa de María, la de Poncio Pilatos, la Vía Dolorosa…

Como no podía ser de otro modo, Jerusalén también refleja la complejidad política del país. Para acceder a todos esos lugares sagrados uno tiene que lidiar con controles policiales, detectores de metales y soldados adolescentes luciendo metralletas enormes.

Más desquiciantes todavía en el paisaje de Jerusalén son las casas de colonos judíos. Como sabréis, los colonos son israelíes que establecen asentamientos en territorio que legalmente no pertenece a Israel, a menudo desplazando a los habitantes originales y expropiando sus tierras. Cuando uno piensa en ‘asentamientos’ quizás imagina algo provisional o rudimentario, pero el caso es que hablamos de ciudades enteras.

Esto es algo conocido y denunciado, lo que no imaginaba es que la filosofía de los asentamientos se traslada incluso al interior de las ciudades. En Jersualén y otros lugares, los colonos se establecen en edificios de barrios no-judíos y allí se atrincheran. Hablamos de familias con niños, no de soldados. Imaginad el nivel de fanatismo que hay que tener para querer vivir literalmente encerrado en casa, en un barrio que te odia a muerte, con tal de ‘recuperar Tierra Santa’.

Hay que reconocer, por último, que los ultraortodos despiertan mucha curiosidad y quizás por su aparición en películas estadounidenses pueden resultar simpáticos. Cuando uno lleva ya unos días allí, sin embargo, se da cuenta de todo lo que implica la radicalidad de su credo. Sumado a algunas actitudes que se les pueden observar, debo confesar que los sentimientos que despiertan se vuelven más negros con los días.

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